Culiacán.- Decenas de miles de personas marcharon este domingo por las calles de Culiacán, Sinaloa, para exigir el fin de la violencia y reclamar mejores condiciones de seguridad, una movilización que reunió a ciudadanos, colectivos de desaparecidos, familias de víctimas de homicidio y empresarios.
“Ya estamos hartos del miedo, queremos paz. Sinaloa quiere paz”, gritaron.
De acuerdo con los organizadores, alrededor de 50 mil personas participaron en la Marcha por la Paz, convocada por más de 50 organizaciones. Entre los participantes estuvieron la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), la Alianza Mexicana de Abogados, la Diócesis de Culiacán, colectivos ciudadanos y representantes de los sectores comercial y restaurantero.
Durante la movilización, algunos de los asistentes portaron fotografías de familiares y seres queridos víctimas de la inseguridad que azota al estado. Con consignas como “Ya estoy harta de la violencia”, “Marchamos por la vida” y “No más de lo mismo”, los participantes se manifestaron.
La diversidad de los mensajes mostró que la exigencia de paz atraviesa todos los sectores de la sociedad, desde padres y madres de familia hasta jóvenes y niños.
“Quiero preocuparme por los exámenes, no por las balaceras”, se leía en una pancarta sostenida por un niño.
Para Víctor Aispuro, director de la primaria “Sócrates”, la movilización representa un mensaje de esperanza y una exigencia para proteger a niñas y niños.
“Con los niños, no. Con los niños, no. Ellos son nuestra esperanza”, señaló.
A dos años de la ola de violencia que ha dejado homicidios, feminicidios, desapariciones, negocios cerrados, desplazamientos y pérdidas económicas, habitantes de Culiacán vistieron de blanco y portaron globos y carteles.

“Cumplimos exactamente dos años de haber iniciado esta violencia aquí en Culiacán y en todo el estado, y nos hemos visto afectados en todos los sentidos: psicológicamente, económicamente, socialmente, en todo”, declaró a medios locales, Laura, asistente de la movilización.
“Nosotros no tenemos seguridad en nuestras calles. Ya no tenemos una vida social. Muchas cosas han cambiado porque nuestra vida cambió a partir de esta violencia que se ha vivido”, agregó.
Por su parte, la maestra Aránzazu Rodríguez se sumó a la protesta para alzar la voz ante una realidad que –dijo– mantiene a las familias en una lucha diaria por sobrevivir.
“Estoy para unirme, alzar la voz y decir basta. Hace dos años y cuatro días que comenzó esta realidad que nos ha obligado a sobrevivir día tras día, porque eso es lo que hacemos las familias de Culiacán”, declaró para el periódico Debate.
Previo a la marcha, el obispo de Culiacán, Jesús José Herrera, pidió durante una homilia dejar atrás las divisiones y apostar por la reconciliación entre la ciudadanía.
De acuerdo con el diario Ríodoce, Martha Reyes, presidenta de la Coparmex, aclaró que la movilización no tenía como objetivo señalar a ninguna persona o autoridad, sino alzar la voz en favor de la vida y honrar la memoria de quienes fueron asesinados o permanecen desaparecidos.
“No estamos marchando contra nadie. Estamos marchando por la vida, por nuestros hijos, nuestras familias, por los que ya no están, por los que siguen esperando regresar a casa”, dijo.
Asimismo, Reyes puso sobre la mesa la situación política que atraviesa el estado y cuestionó la falta de autoridades electas en puestos clave.
“Nos deben mucho y no lo hablan nada más por una persona porque no es una gobernadora, es un partido en el poder que está gobernando para mantener el poder”, dijo.
Miguel Taniyama, chef y empresario restaurantero en Sinaloa, quien ha participado en distintas movilizaciones, llamó a los ciudadanos a dejar atrás el miedo y participar en la construcción del estado que quieren.
“Porque nunca más de rodillas. Porque hoy vamos a construir el Sinaloa que merecemos”, dijo.
Productores del campo también se sumaron a la movilización. Martín Lim, productor del valle de Navolato, destacó que quienes trabajan la tierra también son ciudadanos que buscan vivir en paz.
“No puede ser que un puñado de delincuentes tengan sometida a una nación, a un estado tan rico y tan próspero (…) y las autoridades no puedan controlarlos”, sostuvo.
La marcha en la capital sinaloense también reunió a habitantes de otros municipios, entre ellos integrantes del grupo Unidos por la Paz, quienes viajaron desde Mazatlán para sumarse a la movilización.
Sinaloa llega a dos años de violencia con un saldo que trasciende las cifras de homicidios y desapariciones. El escenario se agudizó en septiembre de 2024, tras la pugna interna del «Cártel de Sinaloa».
La Aurora de México


