
En política hay fotografías que valen más que veinte discursos, y Santiago de la Peña está coleccionando varias. Lo que comenzó como reuniones discretas empieza a parecer una cargada que toma forma: Rocío Reza y su grupo, Alfredo Chávez, Nancy Frías, Joss Vega, Rocío González, Isela Martínez, Ernesto Ibarra y Armando Gutiérrez, entre otros, han aparecido en encuentros alrededor del secretario general de Gobierno. No es solamente percepción: el 20 de agosto, De la Peña hizo público un encuentro con Chávez y varios de estos liderazgos, y días después otro grupo de panistas volvió a reunirse con él. Mientras la dirigencia insiste en que todavía no existen dados cargados, las fotografías cuentan una historia bastante menos neutral.
Lo interesante es que Santiago está consiguiendo algo que hace apenas unas semanas parecía complicado: penetrar estructuras que no eran originalmente suyas. Rocío Reza ya había hecho público su respaldo desde finales de julio y posteriormente aparecieron alrededor de De la Peña personajes vinculados tanto al partido como a los gobiernos estatal y municipal. Pero el movimiento de mayor peso fue el de Alfredo Chávez: cuando un aspirante deja de empujar su propio proyecto y aparece acompañado de su estructura junto a otro competidor, no hace falta contratar un traductor político para entender el mensaje. Santiago está haciendo la tarea que realmente importa en una interna: sumar operadores, grupos y votos antes de que llegue la hora de contarlos.
Por eso, mientras algunos aspirantes siguen preocupados por demostrar quién tiene la encuesta más bonita, De la Peña parece ocupado en algo bastante más rentable: quedarse con quienes movilizan al PAN. Todavía falta camino y formalmente el partido no ha definido candidato, pero si continúa acumulando respaldos de grupos que ayer estaban repartidos entre distintos proyectos, llegará un momento en que la pregunta dejará de ser quién quiere ser alcalde y comenzará a ser quién tiene realmente con qué disputarle la candidatura a Santiago. Porque las candidaturas no se ganan coleccionando likes ni mandando encuestas por WhatsApp: se ganan juntando votos… y Santiago ya empezó a contar los suyos.
Algunos siguen buscando quién los apoye; a Santiago ya le empieza a faltar espacio para la foto.

